Mi Madre




Mi MADRE, ¡sí! Lo escribo con mayúscula y aún así quedarán cortas mis palabras, esa mujer de temple duro, que aguantó en silencio los abusos del sistema, de una sociedad machista, que soportó la mano dura de nuestros abuelos y hasta el maltrato de nuestros padres, "ninguno se escapa".  Esa mujer que tuvo que ser dura, desde niña trabajó día a día sin descanso, porque yo hermanos no recuerdo un sólo día en que ella haya descansado.

Esa mujer honesta que jamás supe de peleas, de bochornos, de bebidas, ni de robos, ni de mal alguno de ella para con nadie.

Esa mujer, que sacrificó su sueños de ser artista, escritora, locutora o profesional por no dejarnos pasar hambre, esa señora que nunca nos dijo que eramos medios hermanos si no, HERMANOS.

Esa que no le aguantó abuso a hombres más al verse equivocada no nos abortó, como muchas hacen, más bien nos dio la oportunidad de nacer y de existir.

Esa mujer del futuro que nació en el pasado.

La que varias veces se quitaba el pan de la boca por nosotros, mientras que sentada en su cama soportaba el ardor de su estómago por HAMBRE, mientras nosotros jugábamos aún al anochecer.

Esa mujer que en algún momento Tú, Ella, Nosotros, sí y  YO, le faltamos el respeto por estar enormemente equivocados, traumados, ilusos o desenfocados, hoy hubiese preferido que un rayo me partiera en dos antes de verla sufrir por un desaire mio.

Esa mujer que calló historias, que prefirió guardar un silencio sepulcral, que escogió tragar amargo para que ni tú ni yo nos enteramos de su pasado, de su enorme dolor, sólo para no contagiarnos de negatividad, dolores o traumas, a ella, sí, a ella le amo, a esa que cada vez que nos veía alejarnos nos llenaba de bendiciones y con su fe invocaba a ángeles custodios para que nada nos pasará, y que aún hoy con su avanzada edad doblega sus rodillas cada noche por todos nosotros a ella les repito la AMO.

Esa Mujer tan grande que sacrificó toda su vida, por nosotros, si acaso no la vuelvo a  ver díganle por favor que la AMO, que la añoro, que muchas veces trato de no pensar mucho en ella por el simple hecho de que me quebranto en llanto, por la lejanía, por la impotencia, por las circunstancias.

Esa Mujer que aún alguno de nosotros no sabemos valorar en su totalidad, es la mujer más hermosa del mundo.

La vida nos enseña, sí, es mentira y en eso yo reniego y desmiento que el amor más grande sea tu esposa, eso es totalmente falso, aunque sean amores diferentes, ella, tu vieja, mi vieja, merece más, más y cada día más, no maldigo pero si me arrepiento de haber entregado tanta pasión a alguna mujer, porque sí sólo la mitad de lo que le dí a otras le hubiese dado a mi Madre hoy tendría yo donde dormir, donde vivir, porque siempre fue así.

Hay cosas de la que me arrepiento por supuesto, entre ellas es no haber vivido más para mi madre, para mi familia, entre otras es haber sido un poco sabio ya viejo.

Yo decidí ser distinto, sí, emigrar, protestar contra el sistema, ser rebelde y aunque de ello no me arrepiento, hoy  lo hubiese cambiado todo por sólo un abrazo y un beso a mi Madre.

Doy gracias a Dios que por lo menos algunos de ustedes, o quizás todos estén pendiente de su existencia, de su bienestar, Dios se lo compensará.

¡Maria Zenair como te amo Madre!, como te extraño, te añoro, y no sé si sea Dios o El Universo pero a ellos le pido el poder verte una vez más.

Doy gracias a Dios que por lo menos algunos de ustedes, o quizás todos estén pendiente de su existencia, de su bienestar, Dios se lo compensará.


A esa mujer hermanos ámenla, antes de que ella parta de rodillas pidan disculpa de sus errores porque ella ya nos perdonó.

A esa mujer háganle saber que la aman, háganle saber que la AMO.